WEB

BUSCA NO SITE

Edição Atual Edições Anteriores Adicione aos Favoritos Defina como página inicial

Indique para um amigo


O Evangelho com
busca aleatória

Capa desta edição
Biblioteca Virtual
 
Biografias
 
Filmes
Livros Espíritas em Português Libros Espíritas en Español  Spiritist Books in English    
Mensagens na voz
de Chico Xavier
Programação da
TV Espírita on-line
Rádio Espírita
On-line
Jornal
O Imortal
Estudos
Espíritas
Vocabulário
Espírita
Efemérides
do Espiritismo
Esperanto
sem mestre
Links de sites
Espíritas
Esclareça
suas dúvidas
Quem somos
Fale Conosco

Especial Português Inglês    
Año 9 - N° 420 - 28 de Junio de 2015
ABEL SIDNEY DE SOUZA    
abelsidney@gmail.com    
Porto Velho, Rondônia (Brasil)
 
Traducción
Isabel Porras Gonzáles - isy@divulgacion.org
 
 

Abel Sidney de Souza

El Evangelio en
el Hogar

"Cuando el Hogar se convierte en santuario, el crimen se recoge al museo.
Cuando la familia ora, Jesús se demora en casa. Cuando los corazones se unen en los lazos de la Fe, el equilibrio ofrece bendiciones de consuelo, y la salud

derrama vino de paz para todos." - Joanna de Ângelis(1)

 
Puede parecer insistencia retomar algunos temas básicos de la vivencia espírita, como el ahora abordado. Pero no es. Es necesidad aún.

Entre saber y practicar, entre tener nociones y vivir va a veces larga distancia. Es decir no ninguna crítica, es simple constatación. Y revela cuánto somos aún humanos, demasiado humanos, en el trato de las cuestiones más profundas, aquellas que dicen respeto al Espíritu inmortal que somos...

El caso es que las reuniones del Evangelio en el Hogar, en los hogares espíritas, sufren de las intermitencias del entusiasmo, es decir, se alternan periodos de buen ánimo, perseverancia, alegría, con aquellos otros de desanimo y casi indiferencia, cuando, a veces, se cumple sólo un deber asumido (¡cuando aún se actúa así, dígase de pasada, aún está bien!). Por veces, en casos extremos, y no raros, se concluyen simplemente las reuniones, por motivos diversos, en la mayoría de las veces injustificables.

¿Somos, entonces, obligados, a hacer esta reunión semanal? ¡Bien, si por buenos motivos podamos abstenernos de las ventajas de realizarse nuestro Evangelio en el Hogar, no hay ningún problema! Cuál es la familia, sin embargo, que puede dispensar (2):

1) ¿La oportunidad de reunirse para el cambio de ideas, la discusión de los problemas personales y familiares, la comunión de pensamientos más elevados, bajo la inspiración de la Espiritualidad Superior?

2) ¿La higienización del hogar con nuestros pensamientos y sentimientos elevados, permitiendo facilitar el auxilio de los mensajeros del bien?

3) ¿La modificación del patrón vibratorio de nuestros pensamientos y sentimientos, despejando nuestras mentes congestionadas de creaciones inferiores, agentes de la enfermedad y de los desequilibrios?

4) ¿El estudio y la meditación del Evangelio, para que sus lecciones sean más bien comprendidas, sentidas y ejemplificadas?

5) ¿Los momentos de paz y de comprensión que él nos ofrece, proporcionándonos una vivencia más tranquila?

La cuna doméstica es la primera escuela

En sana conciencia, nadie puede alegar que todo eso sea dispensable en un hogar. ¡O que el Evangelio en el Hogar no pueda tener una cuota de contribución en nuestra paz, equilibrio y salud!

Las referencias históricas a la práctica del Evangelio del Hogar se remontan a la época de Jesús, conforme es relatado en Jesús en el Hogar, del autor espiritual Neio Lúcio. Allá es narrada la primera de esas reuniones, cuando el propio Maestro, en casa de Simón Pedro, les demostró la importancia del hogar delante del mundo:

"La cuna doméstica es la primera escuela y el primer templo del alma. La casa del hombre es la legítima exportadora de caracteres para la vida común. Si el negociante selecciona la mercancía, si el ebanista no consigue hacer un barco sin adaptar la madera a sus propósitos, ¿cómo esperar una comunidad segura y tranquila sin que el hogar se perfeccione? La paz del mundo comienza bajo las tejas a que nos acogemos. ¿Si no aprendemos a vivir en paz, entre cuatro paredes, como aguardar la armonía de las naciones? ¿Si no nos habituamos a amar al hermano más próximo, asociado a nuestra lucha de cada día, cómo respetar al Eterno Padre que nos parece distante?"(3)

En el romance Renuncia, de Emmanuel, el autor al trazar el largo y penoso "heroísmo y martirio" del personaje Alcíone, que había vivido el siglo XIV, nos informa sobre el Evangelio en el Hogar realizado en casa de sus patrones. He ahí las palabras de Alcíone:

"... no debemos creer que Cristo sólo haya traído al mundo la palabra revigorizante y afectuosa, sino también un guión de trabajo, que es preciso conocer y seguir, en que pesen las mayores dificultades. Para eso, es indispensable tomar nuestros sentimientos y razonamientos como campo de observación y experiencia, trabajando diariamente con Jesús en la construcción del arca íntima de nuestra fe".

Como se ve, el guión nos indica el vasto campo del hogar como lugar privilegiado de convivencia y aprendizaje. Y Jesús, en este contexto, debe ser siempre el Orientador Mayor de nuestras vidas. Para tanto, con todo, es preciso nuestro esfuerzo para mantenerlo con nosotros en casa.

¿Como hacer el Evangelio en el Hogar?

A título de información complementaria, se puede incluir el guión extraído del informativo publicado por el Centro de Orientación Espiritual Amigos de la Vida.

¿Cómo hacer?

Escoja un día y una hora de la semana en que sea posible la presencia de todos los miembros de la familia o de la mayor parte de ellos.

Observar rigurosamente ese día y el horario para facilitar la asistencia espiritual y consolidar el hábito de la reunión.

Iniciar la reunión con una oración simple y espontánea en un lugar de la casa menos expuesto a las perturbaciones exteriores.

Enseguida, hacer la lectura de un tramo del "Evangelio según el Espiritismo", abierto al acaso o previamente programado para estudio en secuencia.

Hacer comentarios breves sobre el tramo leído, intercambiando opiniones con el grupo en cuanto a la aplicación de las enseñanzas en la vida diaria, evitando discusiones, críticas y juicio de miembros del grupo o de conocidos en función del mensaje evangélico.

La reunión debe ser dirigida por el jefe del hogar o por la persona que tenga más conocimiento doctrinario, que deberá estimular la participación de todos y conducir las explicaciones al nivel de la comprensión práctica de los presentes. Se puede hacer otras lecturas afines.

La duración debe ser de hasta 30 minutos, incluyendo la oración de cierre, en que se agradecerá la asistencia espiritual, acordando la próxima reunión.

 

Bibliografia:

(1) Messe de Amor, de Joanna de Ângelis, psicografia de Divaldo Pereira Franco.

(2) Orientações extraídas dos informativos publicados pela Confraria Espírita, pelo Centro de Orientação Espiritual Amigos da Vida e pelo Grupo Espírita Bezerra de Menezes.

(3) Jesus no Lar, de Neio Lúcio, psicografia de Francisco Cândido Xavier.

 


 

 


Volver a la página anterior


O Consolador
 
Revista Semanal de Divulgación Espirita