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Año 9 - N° 415 - 24 de Mayo de 2015
Traducción
Elza Ferreira Navarro - mr.navarro@uol.com.br
 

 
 

Patria del Evangelio, ¿para dónde caminas?


Delante de la violencia practicada contra los profesores del Paraná, como vimos en el editorial de la edición anterior, una profesora espírita publicó en una conocida red social la siguiente pregunta: “¿Brasil no es el Corazón del Mundo, la Patria del Evangelio? ¿ por qué, entonces, tanta negatividad, tanta irresponsabilidad?” .

Y podríamos agregar: ¿Por qué tanta corrupción? ¿por qué tantos desmanes? ¿por qué tantos abusos? ¿por qué tanta incompetencia y falta de comprometimiento de parte de quien debería gobernar con sabiduría los destinos del país?

Muchos lectores, mismo entre los espíritas, ciertamente ignoran que la expresión Patria del Evangelio apareció por primera vez asociada a Brasil en la obra Brasil, Corazón del Mundo, Patria del Evangelio, el sexto libro psicografado por Francisco Cândido Xavier, con la fecha de 1938, de autoría de Humberto de Campos (Espíritu).

En esa obra, Brasil es representado en innúmeras oportunidades por la expresión Patria del Evangelio.

Admitiendo, sólo para argumentar, la veracidad de que Humberto de Campos allí expuso, nos queda claro, desde el diálogo inicial entre Jesús y Helil, que la idea primera, con el poblamiento que se siguió a la llegada de Pedro Alvares Cabral, era constituir en nuestro terrón natal una nación imbuida de nuevos ideales, sin el histórico de guerras, de intrigas y de mancillas que caracterizaban la civilización europea.

Del descubrimiento del país hasta 1889, cuando fue proclamada la República, la conducción de Brasil tendría estado – según relata Humberto de Campos – bajo las riendas de la esfera espiritual, algo que es de difícil comprensión cuando nos acordamos que fue exactamente en todo ese periodo que se instaló y reinó soberano en el país el lamentable régimen de esclavitud y en que los pueblos indígenas que aquí vivían fueron prácticamente diezmados.

Bien, admitamos que el autor del libro no se ha equivocado. Siendo así, recordemos lo que la obra en evidencia nos presenta en el capítulo titulado La República, donde el autor reproduce un interesante mensaje atribuido a Jesús: 

“Hermanos, la Patria del Evangelio atinge ahora su mayoría colectiva. Profundas transiciones señalarán su existencia social y política. Una nación que alcanza su mayoría es la responsable legítima y directa por todos los actos comunes que practica, en el acuerdo de los pueblos del planeta. Necesario es que separemos ahora el organismo político de Brasil de las sugerencias permanentes y constantes del mundo espiritual, para que todos sus emprendimientos sean debidamente valorados. A la manera de los individuos, las patrias tienen, igualmente, derecho a la más amplia libertad de acción, una vez atingido el plan de sus raciocinios propios.   

“Acompañaremos, indirectamente, Brasil, donde las semillas del Evangelio fueron sembradas a chorros, a fin de que su pueblo, generoso y fraternal, pueda inscribir más tarde su gloriosa misión espiritual en las más bellas páginas de la civilización, en el libro de oro de los progresos del mundo. Sus votos evolutivos, en lo que se refiere a las instituciones sociales y políticas, serán cariñosamente observados por nosotros, de manera que no sean obstadas las deliberaciones de sus autoridades administrativas en el parte tangible de la materia terrestre; pero, como el reino del amor integral y de la verdad pura aún no es del orbe terreno, urge reformemos también nuestras actividades, concentrándolas en la obra espiritual de la evangelización de todos los espíritus localizados en la región del Crucero”.

“La proclamación de la República Brasileña, como índice de la mayoría colectiva de la nación del Evangelio, hay que hacerse sin derramamiento de sangre, como se operaron todos los grandes acontecimientos que afirmaron, delante del mundo, la Patria del Crucero, los cuales se desarrollaron bajo nuestra inmediata atención.

De ahora en adelante, el Brasil político será entregue a su responsabilidad propia.” 

Conforme está dicho con claridad en el mensaje arriba, a partir de 1889 salió de escena la protección espiritual, los conductores espirituales de la República decidieron dar un tiempo, y el país pasó a la responsabilidad directa, y sin ninguna tutela, de los propios brasileños.

¿Tendrán todo mejorado?

Del punto de vista material, es obvio que sí. Para eso la ciencia y las innovaciones tecnológicas contribuyeron de forma efectiva e incuestionable.

Cuanto al desarrollo moral, social y político, hay controversias, y la propia observación hecha por la profesora, a que nos reportamos en el preámbulo, indica eso.

Cierta vez preguntaron al profesor José Raul Teixeira como conciliar la existencia de la esclavitud en Brasil por tanto tiempo con el hecho de tener sido el país colonizado bajo la égida del Cristianismo y con el título, que Humberto de Campos (Espíritu) le atribuyó, de corazón del mundo y patria del Evangelio.

Raul Teixeira respondió: 

“El Cristianismo del Cristo mucho se distingue del cristianismo de los cristianos. Así es que tantos abusivos actos fueron y son cometidos en nombre del Cristianismo, sin que se especificase tratarse del segundo. En la alusión de Humberto de Campos encontramos la misma gravedad de previsión de Jesús, al afirmar que la Tierra sería el mundo renovado del porvenir, cuando en el mundo encontramos, aún, toda suerte de locuras, guerras y materialismo, y que, como Brasil, espera en el tiempo las posibilidades de alcanzar su destino trazado en el Mucho Más Allá de la Tumba”. (La entrevista puede ser leída integralmente pulsándose en este enlace: http://www.oconsolador.com.br/5/entrevista.html/)

Delante de todo lo que arriba fue dicho, es bastante valido, pues, preguntar: Patria del Evangelio, ¿para dónde caminas?

¿Qué piensas de eso? 

 

Nota de la Redacción: 
 

Para entender bien la condición evolutiva de los habitantes de la Tierra, sugerimos al lector que lea los textos abajo: 


1.
    Toda cautela es poca cuando se habla en transición planetaria –
http://www.oconsolador.com.br/ano5/224/editorial.html 


2.
    El advenimiento del mundo de regeneración es algo aún distante –
http://www.oconsolador.com.br/ano3/118/especial.html

  

 


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O Consolador
 
Revista Semanal de Divulgación Espirita