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Editorial Português   Inglês    
Año 8 371 13 de Julio de 2014
Traducción
Elza Ferreira Navarro - mr.navarro@uol.com.br
 

 
 

La difícil lucha por la igualdad de los derechos entre los hombres


Hace 50 años, precisamente en el día 2 de Julio de 1964, el presidente Lyndon B. Johnson sancionó la Ley de los Derechos Civiles que prohibió en los Estados Unidos de América la segregación racial, que imperaba hasta entonces en varias unidades federativas de la gran nación norteamericana.

La aprobación de la Ley fue el coronamiento de un movimiento iniciado años antes, más precisamente en final de 1955, en razón de un acto de coraje practicado por una simple costurera negra, Rosa Louise McCauley, más conocida por Rosa Parks.

He aquí la marcha de los acontecimientos.

En Montgomery, capital de Alabama, las primeras hileras de los autobuses eran reservadas, por ley, para pasajeros blancos. Más atrás venían los asientos en los cuales los negros podrían sentarse. En el día 1º de Diciembre de 1955, Rosa Parks cogió uno de esos autobuses a camino del trabajo a su casa y se sentó en uno de los lugares situados en el medio del autobús. Cuando el conductor exigió que ella y otros tres negros se levantasen para dar lugar a blancos que habían entrado en el vehículo, Rosa se negó a cumplir el orden y permaneció sentada.  

En razón de eso, fue presa y llevada a la prisión.

La protesta silenciosa de Rosa se propagó rápidamente. El Consejo Político Femenino organizó, a partir de ese episodio, un boicot a los autobuses urbanos, como medida de protesta contra la discriminación racial en el país. Martin Luther King Jr. fue uno de los que apoyaron la acción. El músico y también activista Harry Belafonte declaró más tarde que su vida cambió por completo, después del día en que Luther King lo llamó para pedir apoyo a la acción de Rosa Parks, que se quedó conocida como la “madre de los movimientos por los derechos civiles”  en Estados Unidos.

Pocos días después de la actitud tomada por Rosa Parks, miles de negros se recusaron a coger  el autobús a camino del trabajo. Mientras las empresas de transporte colectivo empezaron a tener perjuicio cada vez mayores, los negros andaban – caminando muchas veces por varios kilómetros – saludando y cantando por las calles, a pesar de los insultos y de las agresiones que recibían de personas que se consideran especiales y reniegan el derecho del prójimo.  

Menos de un año después, en el día 13 de Noviembre de 1956, La Suprema Corte norteamericana abolió la segregación racial en los autobuses de Montgomery y, en 21 de Diciembre de 1956, Martin Luther King y Glen Smiley, sacerdote blanco, entraron juntos en un autobús y ocuparon lugares en la primera hilera.

Acompañada diariamente por la prensa en red nacional de televisión y por los más influyentes periódicos del país, la indignación que el caso provocó en la opinión pública americana ayudó el Presidente Johnson a aprobar junto al Congreso, en el día 2 de Julio de 1964, la Ley de los Derechos Civiles, que está completando, por lo tanto, 50 años, y es una prueba viva de cuán difícil es la lucha por la implantación de la igualdad de los derechos entre los hombres, un objetivo que, sin embargo, es posible alcanzar sin violencia, sin agresiones, sin depredaciones, como Gandhi había demostrado décadas antes en su lucha contra el imperio británico.  



 


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