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Entrevista Português Inglês    
Año 6 301 – 3 de Marzo de 2013
MARCUS VINICIUS DE AZEVEDO BRAGA  
acervobraga@gmail.com      
Brasília, DF (Brasil)
 
Traducción:
Ricardo Morante - rmorante3@yahoo.com
  

 
Allan Filho:

“Las canciones son instrumentos de paz, instrumentos de vida”

 Relacionado al movimiento espírita de Petrópolis, el conocido cantante y compositor nos habla sobre la música y su
presencia en las actividades espíritas.
 
 

Allan Filho (foto), cofrade espírita radicado en Petrópolis, en el Estado de Río de Janeiro, es conocido por el trabajo musical que realiza en la Mies Espírita, hecho que puede ser encontrado en http://palcomp3.com/allanfilho/. En la entrevista que nos concedió, Allan nos habla un poco de su vivencia y sobre  la  presencia  de  la  música en el

movimiento espírita.

Allan, háblenos un poco sobre su vivencia espírita y de lo que ha realizado dentro del Espiritismo.

Desde 1992 compongo canciones inspiradas en la Doctrina Espírita. La intención es servir en el proceso de autoconocimiento y de estimular el esfuerzo de cada uno en su propia reforma íntima. Además, participo en conferencias y presentaciones musicales divulgando este trabajo de composición.

En su relación  con la música, ¿le gusta más componer o cantar?

La ventaja de lidiar con esas dos tareas es la posibilidad de integrarlas durante los procesos. Compongo pensando en la ejecución y canto dirigiendo el proceso de la composición. Sin embargo, me gusta más componer. Investigo varios pasajes evangélicos, estudio libros doctrinarios y llevo las ideas a discusiones con colegas compositores. Luego, durante este proceso, hago innumerables reflexiones y aprendo mucho.

Mucho se habla de música espírita. ¿Se puede decir que existe una “música espírita”?

No creo en esa clasificación musical. En primer lugar, compongo con personas de otras religiones. Buscamos ideas comunes y nos integramos con el objetivo de la unificación de nuestros sentimientos religiosos. Entonces, esas canciones requerirían recibir otras clasificaciones adicionales: música-espírita-católica-evangélica… Añado el hecho de que esas clasificaciones son, muchas veces, limitadoras. No debemos estimular la posible restricción causada por una clasificación de ese tipo. Ella es un instrumento de espiritualidad y tiene como objetivo la integración, principalmente. Además, ¡cuántas canciones divulgadas en otros medios son útiles en las actividades del movimiento espírita y no por ello son llamadas espíritas!

¿Existen ritmos o estilos preferidos en lo que atañe a la música utilizada en las actividades espíritas?

Cada actividad espírita posee requisitos que requieren ser muy definidos para su ejecución. Son detalles importantes para lograr un resultado efectivo. La música debe adecuarse a esos requisitos. Todos los ritmos, aires, instrumentos, estilos… pueden ser utilizados. Sin embargo, cabe a los organizadores y ejecutores el cuidado necesario para el cumplimiento de ese resultado. Una canción requiere pasar por criterios muy definidos en torno a su belleza y utilidad. El movimiento espírita debe tener en cuenta las características culturales del medio en el que se encuentra. Y recordar que podemos asociar en todo la moralidad y estimular una transformación democrática, es decir, sin imposiciones.

¿Cuál es el papel de la música en las actividades espíritas?

La música agrega a las enseñanzas un poco más de sensibilidad. De esa forma potencia cada concepto. Como ejemplo, podemos citar cuánto una canción ayuda en la ambientación necesaria para la ejecución de una oración. Cuántos conceptos son memorizados con mayor eficiencia cuando son cantados. En reuniones mediúmnicas, muchas canciones ayudan a la buena marcha del trabajo. ¡Cuántas personas se valen de mensajes sonoros en momentos difíciles con la intención del reequilibrio íntimo! En fin, aún tenemos mucho que aprender en el uso de este instrumento sagrado, pero no podemos negar cuánto ya somos beneficiados por él.

¿Cómo enfrentar los desafíos de la evidencia y del realce, comunes en relación a los cantantes, en especial en un contexto religioso?

Necesitamos cursos y debates rutinarios en los ambientes del movimiento espírita. Construir reflexiones coherentes sobre el papel de cada trabajador. Involucrar a cada cantante en la preparación de las actividades para mantener enfocados los objetivos. No proporcionar ventajas a este tipo de trabajo. Los conferencistas y los escritores viven desafíos similares. Finalmente, no escondernos de ese desafío. Cuando estamos de acuerdo en que el trabajo es necesario, también estamos de acuerdo en la importancia del trabajador. La ejecución de la tarea ayuda al proceso de perfeccionamiento.

¿Música para oír o para cantar todos juntos? ¿Cuál es la ideal? ¿Show, música para encuentros o para CD?

Depende el objetivo de la actividad. Cantar todos juntos es extremadamente útil cuando se tiene como objetivo la integración de los sentimientos. Las presentaciones musicales son excelentes para la generación de recursos, así como la venta de CD. Las canciones son muy buenas en las actividades de los Encuentros Espíritas, pues ayudan en su dinámica. En esos eventos, normalmente, hay un planeamiento pedagógico en torno a un tema preestablecido. La música puede integrar esos objetivos e intensificar el proceso.

Háblenos sobre su experiencia de componer canciones cuya temática esté vinculada a encuentros, estudios u obras de teatro.

Es gratificante, ya que en esas actividades percibo el resultado de los objetivos establecidos durante el proceso de composición. Cuando una canción es escogida en casos como esos, me siento alcanzando el objetivo de ir más allá del entretenimiento. Las canciones son compuestas para ser más que eso. Son instrumentos de paz, de integración, de consuelo, de reflexión, de alabanza, gratitud y amor. Son instrumentos de vida.

¿Puede contarnos una o dos experiencias de composición de alguna de sus canciones más conocidas?

La canción “Noche y Día” fue encomendada para ser usada en una obra de teatro. En la víspera del estreno aún estaba incompleta. Parecía lista, pero sentía que faltaba algo más. No lograba terminarla y la entregué como estaba. La música sin terminar fue utilizada en la obra y días después, inspirado por un mensaje mediúmnico leído para todos los integrantes de un encuentro, percibí lo que le faltaba. El mensaje hablaba del miedo que algunos hermanos desencarnados tenían ante la expectativa de regresar a la carne y repetir hábitos indebidos de otras vidas. Terminé la canción cantándoles e invitándolos a tener coraje. Hasta ahora es común cantar esa canción con esos recuerdos y esas intenciones.

Déjenos algunas palabras para aquél que tiene interés por la música y pretende trabajar en esa área en el movimiento espírita.

Hay mucho trabajo por adelante. Mucho aprendizaje a desarrollar. Aún estamos tanteando en la oscuridad en la comprensión y en la ejecución de esa tarea de amor. Que nuestra dedicación pueda ser medida por el esfuerzo de ser más útiles. Que nuestra emoción pueda integrar corazones. Que nuestras palabras puedan asomarse al verbo del amor. Que nuestras canciones puedan, inicialmente, alcanzarnos a nosotros mismos. Que puedan ser sinceras antes que nada. Ser coherentes con aquello que creemos y defendemos. Y que nuestro trabajo sea independiente de nosotros mismos, que pueda sonar libre sin necesitarnos, ¡para que pueda ser de todos y de nadie al mismo tiempo!



 


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Revista Semanal de Divulgación Espirita