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Estudio Sistematizado del Nuevo Testamento Português   Inglês

Año 4  164 – 27 de Junio del 2010

THIAGO BERNARDES
thiago_imortal@yahoo.com.br

Curitiba, Paraná (Brasil)  
Traducción
ISABEL PORRAS GONZÁLES - isy@divulgacion.org
 

 

El Evangelio según Marcos

Segundo libro del Nuevo Testamento

Marcos (Discípulo de Pedro)

(Parte 3)

Damos continuidad en esta edición al Estudio Sistematizado del Nuevo Testamento, que comprenderá el estudio de los Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan y del libro Actos de los Apóstolos. El estudio está basado en la versión del Nuevo Testamento que el lector puede consultar a partir de este link: http://www.bibliaonline.con.br/tb.

Las respuestas correspondientes a las cuestiones presentadas se encuentran a finales del texto de abajo. 

Cuestiones para el debate 

1. ¿Cómo se dio la cura de la mujer que, hacía doce años, padecía de una hemorragia?

2. ¿Talita cumi – qué significan estas palabras y qué hecho extraordinario representan ellas?  

3. ¿Por qué Jesús no podía hacer en Nazaret obras maravillosas?

4. ¿Qué misión fue dada por Jesús a sus doce discípulos? ¿Y qué trabajo, a causa de eso, ellos pasaron a realizar?

5. ¿Cuál fue el verdadero motivo de la prisión de Juan el Bautista y de su muerte?

Texto para la lectura 

11. Herodes piensa que Jesús es Juan resucitado - Habiendo Herodes oído hablar de las maravillas operadas por Jesús, visto que el nombre del Maestro se había hecho notorio, dijo el monarca: “Juan, el que bautizaba, resucitó de entre los muertos, y por eso estas maravillas operan en él”. Otros, sin embargo, decían: “Es Elías”. Y decían otros: “Es un profeta, o como uno de los profetas”. Herodes, sin embargo, oyendo tales palabras, reiteraba su pensamiento, diciendo: “Este es Juan, que mandé degollar; resucitó de entre los muertos”. En verdad, aunque haya determinado su muerte, el rey temía a Juan e hizo, antes de mandar a degollarlo, muchas cosas, atendiéndolo y oyéndolo de con mente. (Marcos, 6:14 a 6:20.) 

12. Jesús pide que los discípulos den de comer a la multitud - Muerto a manos de Herodes, el cuerpo de Juan Bautista fue sepultado por sus discípulos ( ). En ese ínterin, los apóstoles de Jesús se reunieron de nuevo con él y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. El Maestro los invitó, entonces, a reposar un poco, y fueron solos en un barco para un lugar desierto. La multitud, no obstante, viéndolos partir, corrió para allá, a pie, viniendo de todas las ciudades y, así, pudieron todos aproximarse a Cristo, que, saliendo, tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor. Y comenzó a enseñarles muchas cosas. Al final del día, sus discípulos se aproximaron diciendo: “El lugar es desierto, y el día está ya muy adelantado. Despedirlos, para que vayan a los lugares y aldeas circunvecinas, y compren pan para ellos; porque no tienen que comer”. Jesús, sin embargo, respondiendo, les dijo: “Dadles vosotros de comer”. Ellos preguntaron: “¿Iremos nosotros, y compraremos doscientos dinares de pan para darles de comer?” (Marcos, 6:29 a 6:37.) 

13. Jesús camina sobre el mar y los discípulos tienen miedo - Después de alimentar a la multitud que lo había oído, Jesús obligó a sus discípulos a subir para el barco y pasar adelante, para la otra orilla, a Betsaida, mientras él despedía a la multitud. Enseguida, él fue al monte para orar. Sobreviniendo la tarde, el barco estaba en medio del mar y él, solo, en tierra. Notando que sus compañeros se fatigaban al remar, porque el viento les era contrario, cerca de la cuarta vigilia de la noche se aproximó a ellos, andando sobre el mar. Cuando los discípulos lo vieron, pensaron que era un fantasma, y dieron grandes gritos. Jesús, sin embargo, los confortó diciendo: “Tened buen ánimo; soy yo, no temáis”. Y subió al barco, para andar con ellos, mientras el viento se aquietaba. Los discípulos estaban muy asombrados y maravillados, pues no habían comprendido el milagro de los panes; antes su corazón estaba endurecido. Llegando al margen, en la tierra de Genesaré, al saltar del barco, todos los reconocieron y, recorriendo toda la tierra alrededor, comenzaron a traerle los que se hallaban enfermos, hecho que se repetía dondequiera que Jesús entraba, en las ciudades, en las aldeas o en el campo. Los enfermos entonces se presentaban, rogándole que los dejara tocar al menos la orilla de su vestido; y todos los que lo tocaban sanaban. (Marcos, 6:45 a 6:56.) 

14. El Maestro enfatiza el apego de los fariseos a la prácticas humanas - Como los fariseos y todos los judíos, observando la tradición de los antiguos, no comían sin lavar las manos muchas veces, Jesús los advirtió de que, dando tan grande importancia a tales prácticas, en detrimento de los valores espirituales de la vida, ellos invalidaban el mandamiento de Dios, para guardar una tradición puramente humana. Les recordó Jesús: “Vosotros, dejando el mandamiento de Dios, observáis la tradición de los hombres”. “Sabéis muy bien – aseveró el Maestro – rechazar lo mandamiento de Dios, para mantener vuestra tradición. Pues Moisés dije: Honra a tu padre y a tu madre, y: Quién maldice a su padre o su madre, sea muerto; mas vosotros enseñad: Si un hombre dice a su padre o su madre: Aquello que yo te podría dar, es Corban, es decir, una ofrenda a Dios; no más le permitís hacer cosa alguna por el padre o por la madre, invalidando la palabra de Dios por la tradición que vosotros mismos transmitisteis; y hacéis muchas otras cosas semejantes.” (Marcos, 7:8 a 7:13.) 

Respuestas a las preguntas propuestas 

1. ¿Cómo se dio la cura de la mujer que, hacía doce años, padecía de una hemorragia?

Esa mujer que, debido a un flujo de sangre, había padecido con muchos médicos y gastado todo cuánto tenía, nada aprovechándole eso, antes yendo a peor, habiendo oído hablar de Jesús, vino por detrás, entre la multitud, y tocó su vestidura. Su pensamiento era: Si tan solamente toco sus vestiduras, sanaré. Fue lo que ocurrió, luego secándose la fuente de su sangre. Enseguida, Jesús, conociendo que una virtud de sí mismo había salido, se volvió para la multitud y preguntó: ¿Quién tocó mis vestiduras? Entonces la mujer, que sabía lo que le había ocurrido, temiendo y temblando, se aproximó y, postrándose delante de él, le dije la verdad. El Maestro, entonces, le dijo: Hija, tu fe te salvó; ve en paz, y sé curada de este mal. (Marcos, 5:25 a 5:34.)

2. Talita cumi - ¿qué significan estas palabras y qué hecho extraordinario representaban ellas?

Talita cumi significa: Niña, a ti te digo, levántate. Estaba curada la hija de Jairo, uno de los principales de la sinagoga que había buscado a Jesús y, postrándose a sus pies, le hubo dicho: Mi hija está moribunda; te ruego que vengas y le impongas las manos, para que sane, y viva. Cuando él aún hablaba, llegaron algunos de los principales de la sinagoga diciendo: Tu hija está muerta; ¿para que enfadas más al Maestro? Al oír tales palabras, Jesús dijo a Jairo: No temas, cree solamente. Y fue hasta su casa, acompañado de Pedro y de los hermanos Juan y Santiago. Al entrar en la casa, el Maestro les dijo: ¿Por qué os alborozáis y lloráis? La niña no está muerta, sino que duerme. Las personas se rieron de él; pero él, habiéndolos hecho salir, tomó consigo al padre y a la madre de la niña, y los que con él estaban, y entró donde la niña estaba acostada y, tomando la mano de la jovencita, le dijo: Talita cumi. La niña, que contaba en la época doce años, se levantó y volvió a andar, y todos se asombraron con el hecho. (Marcos, 5: 22 a 5:24; 5:35 a 5:43.)

3. ¿Por qué Jesús no podía hacer en Nazaret obras maravillosas?

Nadie es profeta en su tierra, he ahí la frase dicha por Jesús que explica por qué en la ciudad que lo vio crecer no pudo hacer las curas y los prodigios que hubo hecho en otros lugares. El hecho es que, sabiendo que él era un simple carpintero, hijo de Maria, no creían que fuera él el Mesías y, por eso, debido a la incredulidad de aquel pueblo, no pudo hacer allí obras maravillosas, habiendo curado sólo algunos pocos enfermos por medio de la imposición de las manos. (Marcos, 6:1 a 6:6.)

4. ¿Que misión fue dada por Jesús a sus doce discípulos? ¿Y qué trabajo, a causa de eso, ellos pasaron a realizar?

Él llamó para sí a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos, y les dio poder sobre los Espíritus inmundos. Saliendo, los discípulos pasaron a predicar rogando a sus oyentes que se arrepientan. En esa tarea, los discípulos expulsaban los malos Espíritus y ungían muchos enfermos con óleo, y los curaban. (Marcos, 6:7 a 6:13.)

5. ¿Cuál fue el verdadero motivo de la prisión de Juan el Bautista y la de su muerte?

La prisión de Juan Bautista fue decretada por Herodes a causa de Herodias, mujer de Felipe, su hermano, ya que Juan dijo a Herodes: No te es lícito poseer a la mujer de tu hermano. Herodias  espiaba y deseaba matarlo, pero no podía, porque Herodes temía a Juan, sabiendo que era hombre justo y santo, y lo guardaba con seguridad, atendiéndolo, y de buena mente lo oía. Llegando una ocasión favorable en que Herodes, el día de su aniversario, daba una cena a los grandes, a los tribunos y a los príncipes de Galilea, la hija de Herodias entró y bailó, lo que agradó mucho a Herodes y a los que andaban con él en la mesa. Dijo entonces el rey a la niña: Pídeme lo que quieras, y yo te lo daré. Y le juró, diciendo: Todo lo que me pidas te daré, hasta la mitad de mi reino. La joven preguntó a su madre: ¿Que pediré? Ella dijo: La cabeza de Juan Bautista. Herodes se entristeció mucho al oír tal pedido, pero, a causa del juramento y de los que estaban con él a la mesa, hizo lo que le fue pedido. (Marcos, 6:17 a 6:28.)


 

 

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