Estudio de las Obras de Allan Kardec
por Astolfo O. de Oliveira Filho

Año 11 – Nº 530 – 20 de Agosto de 2017

 
La Revista Espírita de 1860

Parte 10

 
Continuamos en esta edición el estudio de la Revue Spirite de 1860, publicación mensual de divulgación espírita fundada y dirigida por Allan Kardec. Este estudio fue basado en la traducción al idioma portugués realizada por Júlio Abreu Filho y publicada por EDICEL. Las respuestas a las preguntas propuestas se encuentran al final del texto para la lectura.


Preguntas para el debate


A. ¿Cuál es el efecto del bien que se practica?

B. ¿Qué es necesario observar en el Espiritismo?

C. En las sesiones presididas por Kardec, ¿hacía también el Codificador un llamado general a los Espíritus, sin evocarlos nominalmente?

D. ¿Cómo veía Kardec el Cristianismo y las ideas cristianas?


Texto para la lectura


208. Kardec, refiriéndose a un mensaje atribuido a Homero, afirma que no existe un solo médium que pueda vanagloriarse de no haber sido engañado jamás. A propósito del mensaje atribuido a Homero, cuya identidad es difícil de verificar, dice el Codificador que el hecho más destacado en él fue la revelación del sobrenombre de Homero, que los médiums ignoraban. (PP. 353 a 355)

209. Es un error, afirma Kardec, pensar que solo se puede aprender con los Espíritus de los grandes hombres. Aunque solo ellos puedan darnos lecciones de alta filosofía teórica, se puede sacar provecho de las comunicaciones de los otros donde, de cierto modo, sorprendemos a la naturaleza en evidencia. (P. 356)

210. Es el caso de Baltazar, Espíritu gastrónomo, que informó que los Espíritus como él no tienen necesidad de comer o beber, pero sí tienen el deseo de hacerlo. Dice Baltazar que su cuerpo fluídico posee un estómago, pero de naturaleza fluídica, donde solo pueden pasar los aromas. (P. 357)

211. El Espíritu de Delphine de Girardin habla sobre el cambio que se opera en el Espíritu después del trance de la muerte. “Él se evapora de los despojos que abandona, como una llama se desprende del foco que la produjo; después sucede una gran perturbación y esa duda extraña: ¿estoy muerto o vivo? (P. 361)

212. La Revue trae un mensaje sobre los huérfanos, firmado por Jules Morin. (N.R.: Este mensaje fue incluido en el cap. XIII, ítem 18, de El Evangelio según el Espiritismo, bajo el nombre de un Espíritu familiar.) (PP. 362 y 363)

213. Aquél que hace el bien a costa de su propia felicidad – afirma un Espíritu – puede desviar el rigor de muchas pruebas. (P. 363)

214. El Espíritu de Lamennais, afirmando que la moral enseñada por Cristo supera las enseñanzas más sublimes de la Antigüedad, dice que lo que se debe observar en el Espiritismo es la moral cristiana. (P. 364)

215. Hablando sobre el tiempo perdido, Massillon (Espíritu) dice que Dios nos pedirá cuentas de la misión que nos ha sido confiada. ¿Qué le responderemos? (P. 365)

216. El Espíritu de Channing dice que debemos tener más firmeza en nuestros trabajos espíritas porque, así como ocurrió con San Pablo, seremos perseguidos, no en carne sino en espíritu. (P. 367)

217. Lázaro (Espíritu) dice que no existe un medio infalible para distinguir la naturaleza de los Espíritus, si renunciáramos a la razón, a la comparación, a la reflexión, las tres facultades indispensables para hacerlo de manera segura. (P. 368)

218. El Espíritu de Francisco de Salles recomienda: Cuando quisierais recibir comunicaciones de los Espíritus buenos, es importante que os preparéis para ese favor por el recogimiento, por las sanas intenciones y por el deseo de hacer el bien, teniendo como objetivo el progreso general. (P. 370)

219. Georges (Espíritu) dice que el Espiritismo debe ser y será el consuelo y la esperanza de los corazones heridos por la justicia humana. Así, es sobre todo al pueblo que los verdaderos espíritas deben dirigirse, como en otro tiempo los apóstoles, divulgando por todos lados la doctrina consoladora. (P. 371)

220. A quien quiere saber todo, le dice Massillon (Espíritu), que nadie llegará a conocer la maravillosa Naturaleza sino por el trabajo perseverante, ni vislumbrar lo infinito de Dios sino por la práctica de la caridad. (P. 372)

221. Kardec habla sobre María de Jesús de Agreda, la religiosa nacida en Castilla (España) el 2-4-1602, quien en estado de éxtasis se transportó más de quinientas veces, de 1622 a 1630, hasta Nuevo México, y allí adoctrinó a los nativos. (PP. 372 a 376)

222. Kardec anuncia para diciembre de 1860 el libro “El Espiritismo Experimental”, que en realidad saldría en 1861 con el nombre de “El Libro de los Médiums”. (P. 377) 

223. Comentando la variedad de los asuntos tratados en la Revue, Kardec explica que tal diversidad no excluye el método y que el desorden en ella es solo aparente. “La variedad calma al espíritu, pero el orden lógico ayuda a la inteligencia. Nos esforzamos para evitar hacer de nuestra Revue una recopilación indigesta”, dice el Codificador. (P. 380)

224. La Revue muestra que Kardec también hacía un llamado general, sin nombrar a ninguno en especial, a los Espíritus sufridores presentes en la sesión, que quisieran manifestarse. El registro es de la sesión del 2-11-1860. (P. 382)

225. Hablando sobre el objetivo de los trabajos de la Sociedad Espírita de París, definido por San Luis en noviembre de 1858, dice Kardec que allí se buscaría siempre la comprensión de los hechos espíritas, pero también el sentimiento del amor, puesto que la caridad y la mutua benevolencia deberían ser el objetivo de sus esfuerzos, el lazo que los una, a fin de mostrar con sus ejemplos el verdadero objetivo del Espiritismo. (PP. 382 y 383)

226. Alfred de Musset habla sobre el arte espírita, valiéndose de una notable comparación: “El gusano es gusano; se convierte en gusano de seda, después mariposa. ¿Qué hay más etéreo, más agraciado que una mariposa? ¡Pues bien! El arte pagano es el gusano; el arte cristiano es el capullo; el arte espírita será la mariposa”. (P. 384)

227. Kardec dice que tal imagen no significa disminuir el valor de la idea cristiana, puesto que el Espiritismo se apoya esencialmente en el Cristianismo y no viene a sustituirlo, sino a completarlo. “En los orígenes del Cristianismo se encuentra el germen del Espiritismo; si ellos se rechazaran mutuamente, uno renegaría de su hijo y el otro de su padre”, afirma Kardec. (PP. 384 y 385) (Continúa en el próximo número.)


Respuestas a las preguntas


A. ¿Cuál es el efecto del bien que se practica?

Mucho recibe quien mucho ayuda. Aquél que hace el bien a costa de su propia felicidad, enseña el Espiritismo, puede desviar el rigor de muchas pruebas. (Revue Spirite, p. 363.)

B. ¿Qué es necesario observar en el Espiritismo?

Según el Espíritu de Lamennais, lo que se debe observar en el Espiritismo es la moral cristiana que, en la opinión de ese Espíritu, supera las enseñanzas más sublimes de la Antigüedad. (Obra citada, p. 364.)

C. En las sesiones presididas por Kardec, ¿hacía también el Codificador un llamado general a los Espíritus, sin evocarlos nominalmente?

Sí. La Revue revela que Kardec también hacía un llamado general a los Espíritus sufridores presentes en la sesión que quisieran manifestarse, sin nombrar a ninguno en especial. (Obra citada, p. 382.)

D. ¿Cómo veía Kardec el Cristianismo y las ideas cristianas?

El Codificador los veía con respeto y llegó a afirmar que el Espiritismo se apoya esencialmente en el Cristianismo y no viene a sustituirlo, sino a completarlo. “En los orígenes del Cristianismo se encuentra el germen del Espiritismo; si ellos se rechazaran mutuamente, uno renegaría de su hijo y el otro de su padre”, afirmó Kardec. (Obra citada, pp. 384 y 385.)

 
Traducción:
Maria Reyna - mreyna.morante@gmail.com

 

     
     

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