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Año 10 - N° 492 - 20 de Noviembre de 2016
Traducción
Elza Ferreira Navarro - mr.navarro@uol.com.br
 

 

 
El Espiritismo está en el aire


Ingenioso y sugestivo el nombre del programa radiofónico que José Geraldo Pedrosa y sus compañeros presentan del lunes al viernes en una emisora de radio en la ciudad de Juiz de Fora (MG). Titulado “El Espiritismo Está en el Aire”, el programa es el tema central de la entrevista publicada en esta edición.

La iniciativa de los colegas espíritas mineiros, que ya completó dos años de actividad ininterrumpida, sólo merece aplausos, porque divulgar las enseñanzas espíritas es permitir que otras personas vengan a conocer una doctrina que sólo nos hace tan bien y nos muestra el camino que nos conducirá, caso sea seguido, a la concretización de la meta para la cual fuimos creados.

A propósito del asunto, juzgamos ser importante esclarecer una frase que ha sido repetida con frecuencia en nuestro medio, según la cual divulgar la doctrina espírita es una forma de caridad donde el beneficiario sería la propia doctrina.

Ya nos reportamos a ese asunto en esta misma revista, enseñando entonces que la caridad de la divulgación tiene por objetivo personas y no, propiamente hablando, el Espiritismo. Divulgarlo correctamente es dar a ellas confort espiritual y subsidios importantes en favor de su propio crecimiento.

Para comprender ese pensamiento, recordemos el mensaje de Emmanuel en que el tema apareció, según pensamos, por primera vez.

No muy lejos, en el año de 1965, la Federación Espírita Brasileña publicó el libro Estudie y Viva, obra mediúmnica compuesta de textos firmados por Emmanuel y André Luiz.

En el último capítulo del libro – el capítulo 40 – el texto de Emmanuel, psicografado por Chico Xavier, tiene por título “Socorro oportuno”.

En él, el autor espiritual teje consideraciones al respecto del socorro que es necesario ofrecer a los hermanos obsidiados, pero no sólo a ellos, sino también a los hermanos nuestros que se encuentran en las últimas trincheras de la resistencia al desequilibrio espiritual.

Escribió entonces el iluminado instructor espiritual: 

“Por un alienado que se candidata a las terapias del manicomio, centenas de fronterizos de la obsesión le asedian en la experiencia cotidiana. Desambientados en un mundo que aún no dispone de recursos que les calmen el íntimo atormentado, esperan por algo que les pacifique las energías, a la manera de viajeros perdidos en las tinieblas, suspirando por un rayo de luz…   

Caminaban resguardados en la honestidad y se encontraron perjudicados a golpes de crueldad, mascarada de inteligencia; abrazaron tareas edificantes y fueron golpeados por la injuria, acusados de faltas que jamás serían capaces de cometer; se entregaron, tranquilos, a compromisos que supusieron íntegros y acabaron humillados en los sueños más puros; edificaron el hogar, como siendo un camino de elevación, y se reconocieron, dentro de él, a la manera de prisioneros sin esperanza; criaron hijos, invistiendo en casa toda su riqueza de ideal y ternura, en la expectativa de encontrar compañeros benditos para la vejez, y se encontraron relegados a extremo abandono; salieron de la juventud, plenos de aspiraciones renovadoras y se depararon con enfermedades que les atormentan la vida… Y, con ellos, los que se acusan desajustados, tenemos aun los que vinieron de cuna en aflicción y penuria, los que se enredaron en laberintos de tedio, en demasía de confort, los que enflaquecen en las responsabilidades que asumieron y los que cargan en el cuerpo dolorosas inhibiciones…

Acuérdate de ellos, los casi locos de sufrimiento, y trabaja para que la Doctrina Espírita les extiende socorro oportuno. Para eso, estudiemos Allan Kardec, al resplandor del mensaje de Jesucristo, y, seas el ejemplo o en la actitud, en la acción o en la palabra, recordemos que el Espiritismo nos solicita una especie permanente de caridad – la caridad de su propia divulgación.”  (Estudie y Viva, cap. 40.)  (Las negritas son nuestras.)



 


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Revista Semanal de Divulgación Espirita