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Entrevista Português Inglês    
Año 6 295 – 20 de Enero de 2013
ANTONIO AUGUSTO NASCIMENTO 
acnascimento@terra.com.b 
Santo Ângelo, RS (Brasil)
 
Traducción:
Ricardo Morante - rmorante3@yahoo.com
  

 
Marileda Kluge Manica: 

“Ante cualquier enfermedad, es importante mantener la fe”

La dirigente espírita nos habla sobre su trabajo en la Casa
Espírita y nos cuenta cómo enfrentó y superó un
cáncer, hace más de doce años

 

La experiencia de la fe en el enfrentamiento del cáncer es el principal relato de Marileda Manica (foto) trabajadora de la Sociedad Espírita de Auxilio Fraternidad, ubicada en la ciudad de Ijuí-RS. Con formación en Ciencias Contables, ella es dirigente espírita y también aborda el tema de los libros, narrando   un   poco   de   su   experiencia   en  la

divulgación del Espiritismo en su institución.

¿Cómo llegó al Espiritismo?

Mi búsqueda del Espiritismo ocurrió en un momento de mi vida, en el que buscaba muchas respuestas para entender el motivo por el cual, en esta encarnación, no podía tener hijos biológicos. Después de pasar por innumerables tratamientos médicos para quedar embarazada, sin éxito, busqué una casa espírita, insertándome en un grupo de estudio y tratando de entender la ley de acción y reacción, entre tantas otras leyes divinas. Y fue en la Doctrina Espírita donde encontré el consuelo y la comprensión para muchas de mis preguntas íntimas.

¿Cuáles son los desafíos y las oportunidades para el Centro Espírita del tercer milenio?

Como dirigí por muchos años nuestra institución, sé que los desafíos son muchos. Entre tantos citaría que es muy importante mantener un equipo de trabajadores motivados para las tareas, unidos por el mismo ideal. Siempre estamos divulgando la Doctrina Espírita y esto sólo se consigue con mucho amor, cariño, confianza, amistad y entrenamientos entre todos. El Centro Espírita tiene la sublime oportunidad de continuar divulgando la Doctrina Espírita, a través de conferencias, libros espíritas, grupos de estudio, así como utilizando otros medios de comunicación para llevar esos conocimientos más allá del Centro Espírita, por medio de revistas, radio e internet, para que se instale más rápidamente el Reino del Bien en la Tierra.

Recientemente se inauguró un nuevo espacio para la  librería de la Sociedad Espírita Fraternidad. ¿Qué les recomendaría a los dirigentes de los Centros Espíritas que aún no han estructurado sus librerías?

Que es de suma importancia una librería en el centro espírita, pues proporciona  a los asistentes un contacto más directo con los libros espíritas, más allá de divulgar la misma doctrina. La librería espírita es una gran fuente de luz, de sabiduría, de consuelo y esclarecimiento para todos nosotros, además de proporcionar una renta para la manutención de las expensas mensuales del centro. Debemos siempre tener cuidado de tener obras básicas y libros confiables para ofrecer al público.

Hace algún tiempo ustedes crearon en su Casa un Club del Libro Espírita. ¿Cómo funciona y cual su opinión de esta iniciativa?

La iniciativa de formar un club del libro fue muy positiva y, al mismo tiempo, muy gratificante para mí, que trabajo en la librería hace más de diez años, ver el entusiasmo de las personas cuando preguntan: ¿ya llegó el libro del mes? Demuestra cuán presente está la lectura en su vidas y que el libro espírita nos brinda grandes conocimientos, fortaleciéndonos inclusive, en nuestra fe y el coraje para superar obstáculos y dificultades. Nuestro club del libro está en sociedad con varios centros espíritas con quienes comenzamos regionalmente, y hoy ya tenemos centros espíritas de otras regiones de nuestro estado participando. Es una  de modalidad de venta de libros con el objetivo  principal de divulgar la Doctrina Espírita y fomentar la lectura, ofreciendo al asociado buenos libros con precios reducidos, además de obtener un ingreso lícito para los centros espíritas. Ofrecemos libros para todas las edades, incentivando ese hábito saludable a los niños, jóvenes y adultos. Para asociarse solo requiere inscribirse en nuestra librería o a través de nuestra página web – www.auxiliofraternidade.com.br y efectuar el pago mensual. El asociado recibe mensualmente un libro, que debe ser retirado de nuestra librería hasta el día 10 de cada mes, o si prefiere, le enviamos el libro a su dirección, sumándole el costo del correo.

Usted enfrentó una grave enfermedad. ¿Qué nos puede contar de esa experiencia?

Sí, ya la enfrenté. En el año 2000 descubrí que tenía cáncer de mama. En un primer momento fue muy difícil, pero después decidí que enfrentaría la enfermedad, con la cabeza erguida, confiando en Dios y en los amigos espirituales, que nunca me abandonarían; estaba en mí no dejarme vencer por la enfermedad. Ellos realmente me ampararon. En todo momento sentía la presencia espiritual. Buscaba diariamente tener pensamientos positivos, trataba de comprender la enfermedad por la cual atravesaba, buscando esclarecimiento en los libros espíritas, principalmente en las orientaciones de Joanna de Angelis y de André Luiz. En esa época ya era trabajadora del centro espírita, colaboraba incluso aplicando  pases, y sabía que los Espíritus me podían auxiliar en todo el tratamiento. Entré en cirugía, quimioterapia y radioterapia. Mi más grande apoyo fue mi esposo Renato, que estuvo siempre a mi lado, dándome fuerza y coraje, siendo un hombro amigo, tan necesario en esos momentos.

Cuando tuvo el diagnóstico de la enfermedad, ¿qué significó la fe para usted?

La Doctrina Espírita me enseñó que la cura viene según la fe, el merecimiento y la búsqueda de cada uno. Entonces, yo oraba con mucha fe para que, si era merecedora, los Benefactores Espirituales pudiesen auxiliarme en la cura de la enfermedad, dándoles intuición inclusive a los médicos para que realicen el mejor tratamiento. Nunca desprecié el auxilio de la medicina, porque la Doctrina Espirita no consiente el conformismo. Es lícito buscar estos recursos de la medicina terrena, que pueden aliviar mucho nuestros dolores y curar hasta donde les fuera permitido.

¿Qué cambió a partir de esa prueba? ¿Cambió su visión de la vida?

Después de luchar para vencer la enfermedad, me sentí mucho más fortalecida. Tengo una inmensa gratitud a los Benefactores Espirituales que me ampararon en esos momentos. Al término del tratamiento, intenté dedicarme aún más a las tareas espíritas, pues sabemos que ayudando a los demás es que somos ayudados, que el trabajo del Bien nos permite un gran crecimiento espiritual. Y, por incentivo de amigos del movimiento espírita, preparé una conferencia, con una visión espírita sobre el cáncer, fruto de algunas de mis investigaciones en libros espíritas, para ayudar a las personas que pasan por esa enfermedad, y hasta para los trabajadores que hacen atención fraterna en el centro espírita, para que tengan una mayor comprensión de la enfermedad. Esa conferencia está disponible en la página www.auxiliofraternidade.com.br en el ítem conferencia multimedia,  con el título “Venciendo al cáncer”.

¿Qué le gustaría decir a quién está pasando por alguna enfermedad?

Sea cual fuera la enfermedad que enfrente, lo más importante es tratar de ser positivos y mantener la fe dentro de nosotros. Que la oración es nuestra gran aliada, en todos los momentos de nuestra vida, principalmente cuando se hacen tratamientos más largos, como es el caso del cáncer. Se deben buscar todos los recursos de la medicina y también la atención fraterna del centro espírita, nunca rebelándose sino comprendiendo la lección que la enfermedad trae y tener la certeza de que podemos contar siempre con el auxilio de los Benefactores Espirituales, pues ellos se encuentran a nuestro lado, amparándonos, envolviéndonos con sus vibraciones amorosas. Cuando termine el tratamiento, vamos a mirar atrás y percibiremos que fuimos suficientemente fuertes para enfrentar la enfermedad. Procurando mejorar siempre, trabajando en el bien, vivenciando el Evangelio de Jesús, practicando la caridad, siempre vamos a estar en el camino correcto.

Sus palabras finales.

Uno de los factores que me ayudó en la cura del cáncer fue el conocimiento que tenía de la Doctrina Espírita. Ella fue la base principal y me fortaleció para enfrentar la enfermedad con fe, coraje y perseverancia, entendiendo que todo ese proceso sería para probar mis conocimientos y mi capacidad de lucha. En estos tiempos en que la Tierra pasa por un proceso de transformación para un mundo mejor, nos toca hacer nuestra transformación interior, librándonos de hábitos nocivos perjudiciales para nuestra salud física y mental, poniendo en práctica todo lo que aprendemos a través de los libros, de los mensajes reconfortantes y de las enseñanzas de los Espíritus Superiores. Recordemos que poseemos una gran fuerza interior, capaz de superar todos los obstáculos y dificultades. Y necesitamos creer y actuar, pues sin esfuerzo de nuestra parte jamás alcanzaremos la elevación espiritual. El Cristo espera por nosotros. Hay aún mucho por realizar. Sigamos perseverantes en el trabajo del bien, trabajando con alegría, entusiasmo y con mucho amor.



 


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Revista Semanal de Divulgación Espirita