Especial

por Gebaldo José de Sousa

La felicidad aun no es de este mundo

“En el mundo tendréis aflicciones, pero tened buen ánimo, yo vencí al mundo.” Jesús. (Juan, 16:33.)

 

Habitando este orbe, pasamos por sucesivas expiaciones y pruebas. Después de reflexionar, concluimos que, en los momentos aflictivos, contamos con el apoyo de familiares, de raros amigos verdaderos, de eventuales lecturas y de inspiraciones de los Espíritus que nos aman y nos aceptan como somos.

“El progreso es una de las leyes de la Naturaleza. Todos los seres de la creación, animados e inanimados, están sometidos a el (...). Marchan, así, paralelamente, el progreso del hombre, el de los animales, sus auxiliares, el de los vegetales y el de la morada, porque nada permanece estacionario en la Naturaleza.” (...) 1

Espíritus – vía médiuns insospechados – indicaron la ocurrencia de esos cambios. Buena parte de ellos, en los últimos años del siglo XX. Hay otros tantos, encaminamiento, imperceptibles para la mayoría de los habitantes de este bello planeta.

Será luego el proceso de transformaciones. Cuando se concretizaran ocurrirán extraordinarios cambios – todos fruto del Amor, que trasbordará de los corazones:

– Favorecerán la fraternidad legítima, solidaria, a eliminar injusticias ahora reinantes, generando condiciones dignas de vida para los que aquí habitaran, con derecho a la salud, las viviendas, a la educación, al agua pura y al estudio de todas las artes;

– Ese Amor se extenderá a la Naturaleza (preservada, amada, con la purificación de ríos, lagos y mares; con verdadera comprensión de que seres humanos, aves y animales integran un todo que interobre reciprocamente. Somos interdependientes, necesarios unos a los otros). ¡Y la vida será preservada en todas sus expresiones!

“¿Creando nuevas necesidades, la civilización no es fuente de nuevas aflicciones?

(...) el más “rico es el que tiene menos necesidades.” 2

Preciosa lección de la Doctrina Espírita es la conquista de virtudes, que mejoran nuestro interior (clave del progreso individual). Entre ellas, obediencia y resignación:

“(...) La obediencia es el consentimiento de la razón; la resignación es el consentimiento del corazón (...). 3

Son fuerzas activas pues cargarán el fardo de las pruebas que la revuelta deja caer.

“(...) obedeced a la gran ley del progreso, que es la palabra de vuestra generación. ¡Ay del Espíritu perezoso, de aquel que cierra su entendimiento! ¡Ay de él! Porque nosotros, que somos los guías de la Humanidad en marcha, os azotaremos y forzaremos tu voluntad rebelde, por medio de la doble acción del freno y del aguijón. Toda resistencia orgullosa tendrá que ceder, pronto o tarde. (...)” 3

“(...) La vida es difícil, bien lo sé. (...) Si, (...) atendemos (...) en los consuelos y compensaciones que, (...) recibimos, habremos de reconocer que las bendiciones son mucho más numerosas que los dolores. (...)” 4

Nos cumple priorizar nuestra reforma moral, por su valor para la vida del Espíritu:

“(...) Pensaste apenas en vuestro cuerpo; su bienestar, sus placeres (...). Por él, que muere, despreciar vuestro Espíritu, que vivirá siempre. (...). ¿Sería ese el objetivo de la vida que el Señor os concedió?” 5

 

CONOCIMIENTO DE SÍ MISMO 7

Ese perfeccionamiento se dará, al reformar nuestra naturaleza, corrigiendo defectos, adquiriendo nuevas virtudes y desenvolviendo las existentes.

Es tema desenvuelto en las preguntas 919 y 919-a, de “El Libro de los Espíritus” 6.

Conviene estudiarlo y aplicar sus lecciones duraderas. En esta última está el método recomendado por San Agustín (Espíritu), que lo utilizó en su vida.

Remitimos eventuales lectores a ellas, para que las conozcan y apliquen en sus vidas, si así lo desearan. En la última de ellas el sabio Espíritu afirma, juiciosamente:

“(...) El conocimiento de sí mismo es, por tanto, la clave del progreso individual. (...)”

Otros sabios se refieren a la importancia de ese aprendizaje. Se destaca el pensador armenio Gurdjieff (1866-1949).

Al inicio del siglo 20 recomendaba el autoconocimiento y su importancia para bien vivir. Trazó algunas reglas de vida que fueron colocadas en señalar en el Instituto Francés de Ansiedad y Strés en París:

a) Haga pausas de diez minutos a cada dos horas de trabajo, no máximo. Repita esas pausas en la vida diaria y piense en usted, reflexione sobre sus actitudes.

b) Aprenda a decir no sin sentirse culpable o pensar que lastimó. Querer agradar a todos es un desgaste enorme.

c) Planee su día, pero deje siempre buen espacio para lo imprevisto, consciente de que no todo depende de usted.

d) Concéntrese en apenas una tarea cada vez. Por más ágiles que sean sus cuadros mentales, usted se agota.

e) Olvide, de una vez por todas, que usted es imprescindible. En el trabajo, en casa, en el grupo habitual. Por más que eso le desagrade, todo anda sin su actuación, a no ser usted mismo.

f) Deje de ser el responsable por el placer de todos. No es usted la fuente de los deseos, el eterno maestro de ceremonias.

g) Pida ayuda siempre que sea necesario, teniendo el buen sentido de pedir a las personas ciertas.

h) Diferencie problemas reales de problemas imaginarios y elimínelos, porque son pura perdida de tiempo y ocupan espacio mental, precioso para cosas más importante.

i) Intente descubrir el placer de actos cotidianos como dormir, comer y tomar un baño, sin pensar que eso es lo máximo a conseguir en la vida.

j) Evite desenvolverse en la ansiedad y tensión ajenas. Espere un poco y después retome el diálogo, la acción.

k) Sepa que la familia no es usted; está junto a usted, compone su mundo, pero no es su propia identidad.

l) Entienda que principios y convicciones cerradas pueden ser un gran peso, la viga del movimiento y de la búsqueda.

m) Es preciso tener siempre alguien en quien se pueda confiar y hablar abiertamente, al menos en un radio de cien kilómetros.

n) Sepa la hora cierta de salir de cena, de retirarse del palco, de dejar la rueda. Nunca pierda el sentido de la importancia sutil de una salida discreta.

o) No quiera saber si hablaron mal de usted y ni se atormente con esa basura mental; escuche lo que hablaron bien, con reserva analítica, sin cualquier convencimiento.

p) Competir en el placer, en el trabajo, en la vida a dos, es bueno... para quien quiera quedar agotado y perder lo mejor.

q) La rigidez es buena en la piedra, no en el hombre. A él cabe firmeza, lo que es muy diferente.

r) Una hora de intenso placer sustituye con holgura tres horas de sueño perdido. El placer recompone más que el sueño. Luego, no pierda las oportunidades de divertirse.

s) No abandone sus tres grandes e inquebrantables amigas: la intuición, la inocencia y la fe.

t) Por fin, entienda de una vez por todas, definitiva y concluyentemente: usted es lo que hiciera de sí mismo. (Fonte: website psiconselhos, citado  en reflexão.)

Em otro site (clique aquihay ochenta y tres consejos de Gurdjieff a su hija. Entre ellos:

1. Fija tu atención en ti misma, sé consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces.

2. Termina siempre lo que comenzaste.

3. Faz lo que estuvieras haciendo lo mejor posible.

4. Desenvuelve tu generosidad sin testimonios.

5. Trata a cada persona como a un pariente próximo.

7. Arregla lo que desarreglaste.

8. Aprende a recibir, agradece cada don.

10. No mientas, ni robes, pues estarás mintiéndote y robándote a ti mismo.

11. Ayuda a tu prójimo sin volverlo dependiente.

13. Haz planes de trabajo y cumplelos.

14. No ocupes demasiado espacio.

19. Reparte equitativamente.

21. Come y duerme lo estrictamente necesario.

23. No emitas juicios ni críticas cuando desconozcas la mayor parte de los hechos.

26. No te vendas.

27. Respeta los contratos que firmaste.

28. Sé puntual.

29. No envidies los bienes o éxitos del prójimo.

30. Habla sólo lo necesario.

33. Realiza tus problemas.

34. Colócate en el lugar del otro en una discusión.

35. Admite que alguien te supere.

38. Ayuda al otro a ayudarse a sí mismo.

39. Vence tus antipatías y acércate

40. No reacciones a lo que digan de bueno o de malo sobre ti.

41. Transforma tu orgullo en dignidad.

42. Transforma tu cólera en creativad.

43. Transforma tu avaricia en respeto por la belleza.

44. Transforma tu envidia en admiración por los valores ajenos.

47. Trata lo que no te pertenece como si te perteneciera.

48. No te quejes.

51. Paga por los servicios que te prestan.

55. Nunca contradigas, cállate.

56. No contraigas dudas, compra y paga enseguida.

57. Si ofendes a alguien, pide disculpas.

58. Si ofendes públicamente, discúlpate igualmente en público.

61. No conserves objetos inútiles.

62. No te adornes con las ideas ajenas.

67. Acepta que nada eres tú.

68. Cuando pidieran tu opinión sobre alguien, habla solamente de sus cualidades.

69. Cuando enfermes en vez de odiar ese mal, considéralo tu maestro.

74. Si decides trabajar para alguien, trata de hacerlo con placer.

75. Si estás en duda entre hacer o no hacer algo, arriesgate y hazlo.

78. Vive de tus propias ganancias.

82. Obten para repartir.  

 

ESTUDIO DEL EVANGELIO EN EL HOGAR

Es un medio valioso para desenvolver la reforma interior y, consecuentemente, el autoconocimiento. No elimina pruebas y expiaciones, pero nos inspira la aceptación y la resignación. Favorece la influencia de nuestros benefactores, sea por las inspiraciones beneficas, sea por las lecciones recibidas durante el sueño del cuerpo.

 

FELICIDAD

A la Sombra de las Almendras 8

¿Ves las almendras y la sombra que ofrecen, que derraman a su alrededor? – pues allí la felicidad está.

En cada una de esas sombras que encontraras, enjuga el sudor del rostro; goza la frescura de la sombra; arrebátate con la amenidad de la brisa; descansa...

Descansa y olvide el camino; prolonga tu parada, todo lo que pudieras... después tendrás que proseguir... y, proseguirás, hasta que llegue la hora de volver.

La felicidad es esto: pequeños momentos, pequeñas paradas, trozos de sombra fresca en el camino aislado. Aprovéchelos, siempre que los encuentres por los caminos. Y, prolónguelos, mientras pudiera, lo que fuera posible. Aprovecha tu reposo en esas manchas de sombras invitadoras.

Sientate y adormece. Después, cuando sigas, olvidarás la sombra amiga, donde habrás cogido el beso fugaz de la felicidad. ¡Pero, no te desesperes!... Irás a encontrarla, de nuevo, a tu espera, debajo de otro árbol más adelante.

No hagas como yo hice, que, en la ansiedad de ir a su encuentro, buqué donde no estaba, no supe determinar donde me valanceaba.

Y, ahora, en las sombras de los almendros sólo veo nostalgia.

No te desanimes delante de los desiertos calientes, de los tropiezos, de las caídas... camina... acuérdate de las sombras que se aproximan y sigue al frente; en busca del próximo almendro.

Versos premonitorios de poetas inspirados, revelan ese mañana que se aproxima:

 

JUICIO FINAL

(Nelson Cavaquinho y Élcio Soares)

El sol ha de brillar una vez más;

La luz ha de llegar a los corazones;

Del mal será quemada la semilla:

¡El amor será eterno nuevamente!

Es el juicio final

– La historia del Bien y del Mal –

Quiero tener ojos para ver:

¡La maldad desaparece!

Zélia Duncan nos brinda con esta bella canción: clique aqui

Jesús concluirá esas transformaciones. Y “... habrá un rebaño y un pastor...”. (Ju-10:16).

¡Sólo entonces la felicidad será de este mundo, al completarse la transición de mundo de expiaciones y pruebas para planeta de regeneración!

¡Es nuestra conclusión!

 

Referências:

1. KARDEC, Allan. O Evangelho Segundo o Espiritismo, cap. III, item 19, p. 89/90. – Santo Agostinho. (Paris, 1862.).

2. KARDEC, Allan. O Livro dos Espíritos. Trad. Evandro Noleto Bezerra. 2. ed. 1.impr. Rio de Janeiro: FEB, 2011, q. 926, p. 561.

3. KARDEC, Allan. O Evangelho Segundo o Espiritismo, pelo Espírito Lázaro. (Paris, 1863.) cap. IX, item 8, p. 195/6.

4. KARDEC, Allan. O Evangelho Segundo o Espiritismo, Um Espírito amigo. (Le Havre, 1862) cap. IX, item 7, p. 195.

5. KARDEC, Allan. O Evangelho Segundo o Espiritismo, Um Espírito protetor. (Cracóvia, 1861) cap. XVI, item 12, p. 324.

6. KARDEC, Allan. O Livro dos Espíritos. Trad. Evandro Noleto Bezerra. 2. ed. 1.impr. Rio de Janeiro: FEB, 2011, q. 919 e 919-a, p. 553 a 555.

7. Sitepsiconselhos

8. CEGALLA, Domingos Paschoal. Português para o Colégio Comercial. SP: Cia. Editora Nacional. À sombra das amendoeiras, Sônia Dias p. 104.


 

Traducción:
Isabel Porras
isabelporras1@gmail.com

 
 

     
     

O Consolador
 Revista Semanal de Divulgação Espírita