Entrevista

por Orson Peter Carrara

La valoración de la vida es el objetivo del libro ¿Por qué decidí vivir?

Nacido en Niterói (RJ), donde reside, Frederico Sawabini (foto), autor del libro ¿Por qué decidí vivir?, publicación de la Editorial IDE, siempre estuvo involucrado con las ideas espíritas. Bachiller en Ciencias Náuticas (Oficial de la Marina Mercante), participa en las actividades del Grupo GAM  - Grupo de Apoyo al Menor - Casa de Batuíra, en San Goncalo (RJ), donde trabaja en diversas áreas: conferencias, grupo de estudio, atención fraterna y fluidoterapia. En esta entrevista, nos habla sobre su iniciación en el espiritismo y acerca de la propuesta y el objetivo de su libro.

¿Cómo y cuándo se volvió espiríta?

Mi madre era católica y luego descubrió el Umbanda cuando yo todavía era un niño, después de haber escrito el libro "Mi encuentro con el espiritismo" bajo el seudónimo Antakarana. Empecé a frecuentar el centro de Umbanda que ella abrió y se llamaba Centro Fabiano de Cristo. Allí, desarrollé mi mediumnidad psicofónica, pero sentía la falta del estudio teórico. El primer libro espírita que leí fue Memorias de un Suicida cuando tenía unos 15 años y me impresionó mucho la escritura y toda la lógica narrativa sobre el tema. A los 21 años llegué a componer una canción sobre el suicidio llamada Reticencias, ya que no es un punto final, y un fragmento de la letra dice: "Si un día supiera que morir de esa manera causaría tanto dolor, desenterraría el cuchillo que clave en mi pecho, por falta de amor". Cuando mi madre tuvo Alzheimer, tuve que dejar de ir al Centro y me quedé un tiempo sin asistir a nada, hasta que recomencé mi búsqueda y luego me interesé en asistir a conferencias espíritas en algunos Centros Espiritas, pero todavía no me había encontrado. Fui trabajador del GEFA (Grupo Espírita Francisco de Assis) en Niterói y acompañé a mi esposa cuando ella necesitó hacer un tratamiento de fluidoterapia para la columna vertebral, conociendo después el GAM (Grupo de Apoyo al Menor - Casa de Batuíra) en San Gonzalo, donde quedé encantado con el trabajo que realizaban con 100 niños de 50 familias por debajo de la línea de pobreza. Fui frecuentándolos poco a poco, participando en algunas tareas, empecé a tocar el piano en la sala principal y así me fui involucrando más con el ambiente y con toda la familia que asiste al GAM. 

¿Cómo surgió la idea del libro ¿Por qué decidí vivir?

Fui voluntario en el CVV (Centro para la Valoración de la Vida) en Niterói durante 7 meses en el 2011 y atendía a las personas por teléfono. Me gustaba la técnica que se empleaba, que me ayudaba a ejercer una escucha empática, la recepción sin juzgar y sin señalar rutas. Sin embargo, en ese momento las personas que llamaban eran básicamente siempre las mismas y percibí que creaban un tipo de dependencia con el voluntario del CVV, quedando su asistencia restringida a pocos. Hoy con el número 188 para todo Brasil, me han informado que la asistencia es a nivel nacional y así el voluntario puede atender a muchas más personas durante su horario. Exactamente porque sentía que no podía ayudar a más personas, tuve la idea de escribir un libro en el formato de una novela, sin un sello religioso ni de autoayuda, con una escritura sencilla que tratase algunos temas interesantes, como la valoración de la vida, la lucha contra el suicidio, las relaciones familiares y todos los dolores y alegrías, pérdidas y conquistas, fracasos y éxitos que forman parte de la construcción, el aprendizaje y el crecimiento de nuestras vidas.

En una síntesis para el lector, ¿qué diría sobre los objetivos de la obra?

El objetivo principal es ayudar a las personas que están sucumbiendo y que piensan acortar la vida a través de la puerta equivocada del suicidio, ya que, por más grande que sea el dolor, nunca será mayor que nuestra fuerza de voluntad y nuestra capacidad de soportarlo. Sin embargo, es esencial buscar ayuda para trabajar los sentimientos, manteniéndose firmes en las luchas diarias. Por ello busqué crear una historia en la que el lector pudiera identificarse fácilmente, de un personaje común, con un lenguaje fácil de leer y ágil, con el fin de atraer a lectores de todas las edades, religiones, educación y cultura, ya que es un tema muy serio y que requiere ser bien entendido para que podamos ayudar a las personas y ser ayudados. Otro objetivo del libro es, a través de la experiencia del personaje, demostrar que las personas de la familia y cercanas al suicida, a pesar del fuerte dolor de la pérdida, con su fuerza de voluntad, disciplina, perseverancia y fe, pueden levantarse y avanzar en sus vidas.

Aunque es una historia ficticia, que retrata las luchas humanas de la vida cotidiana, ¿cómo construyó el personaje y sus desafíos?

Además del proceso creativo en la construcción del personaje, también traté de utilizar algunos elementos de mi historia y de la historia de varias personas que conocí, tratando de combinarlos para crear un personaje muy común y no un superhéroe, alguien que podamos identificar de alguna manera con nuestra vida o la de personas con las que convivimos. Quise hacer la narración regresando en el tiempo y luego avanzando, siempre intercalando los momentos "buenos y malos", trabajando temas como la valoración de la vida y la importancia del trabajo voluntario. Además, busqué inspiración en algunos pasajes de las obras de Goethe y Dostoievski, con el fin de añadir un poco de literatura a la obra y, a través de estos fantásticos autores, con un lenguaje más rebuscado, llevar a las personas a pensar en el tema y moverse hacia adelante.

¿Cuál fue su sensación durante la elaboración del trabajo?

Escribí este libro poco a poco, a la hora del almuerzo del trabajo y así fui paso a paso degustando la maravillosa sensación de poner todas las ideas en el papel. Tuve mucho cuidado de utilizar las enseñanzas cristianas de la Doctrina Espirita de la manera más sutil posible, porque mi intención es que personas de todas las religiones o que no sigan una religión, puedan leer y disfrutar de la novela, puesto que el Espirita, porque ya cree en la inmortalidad del alma, en la reencarnación y en la ley de causa y efecto, debe ser menos propenso a cometer suicidio, a pesar de tantos suicidios indirectos debido a nuestros abusos. Sin embargo, quien no cree en los preceptos mencionados, puede pensar que sería mucho más fácil acortar la vida y que "quizás" no tuviera ninguna consecuencia, lo cual es un grave error. Así, basándome en las enseñanzas del libro Memorias de un Suicida, traté de pasar algunas de las experiencias después del suicidio a través de los sueños del personaje principal. Otra cosa interesante fue tratar cómo queda la familia y sus terribles consecuencias, cuando un ser querido comete este acto, porque sabemos que el suicida no busca la muerte, sino más bien la acción equivocada de poner fin a su dolor. 

El texto significativo de la contraportada suscita un enorme interés. ¿Por qué el título y el contenido estimulan a pedir ayuda en los graves momentos de gran necesidad?

Realmente, quedé muy contento con el texto que el IDE puso en la contraportada; es una invitación a la lectura. Entiendo que vivimos tiempos bastante difíciles, de mucho estrés y prisa, personas sin tiempo para la familia y los amigos, conectados por Internet, pero desconectados de lo que debe ser el sentido de nuestra vida. Tiempos de mucha competencia y poca colaboración, mucho egoísmo, orgullo y vanidad, preocupación por invertir en la educación intelectual, pero sin cuidar de la moral, dejando que terceros cuiden la educación de nuestros hijos. No seremos recordados por nuestros bienes materiales, sino por las pequeñas cosas que hacemos en nuestra vida diaria y que tocan el corazón de las personas que nos rodean. Por lo tanto, primero debemos percibirnos a nosotros mismos, examinar nuestras cualidades y nuestros defectos (u oportunidades para mejorar), para entender cómo funcionamos por dentro y, de esa manera, buscar el autoconocimiento, porque sólo asípodremos entender cómo nos afectan los acontecimientos y cómo reaccionamos ante ellos. También debemos prestar atención al otro, a la familia, a los amigos, a los colegas y a los desafectos, pues si la caminata es individual, el aprendizaje y el crecimiento dependen de cómo nos relacionemos con los demás, aprendiendo diariamente con las oportunidades que la vida nos brinda. El título y el texto nos invitan a la vida y, cuando sea difícil entenderlo o soportarla, tenemos que pedir ayuda, porque no estamos solos.

De sus recuerdos, ¿qué fue lo más relevante en la construcción de la historia?

Sin duda fue el acto del suicidio y los sueños que el personaje tiene después del hecho, tratando de una manera más profunda el dolor que afectó a la familia. También disfruté escribiendo sobre el aprendizaje que el personaje tuvo con las mujeres de su vida, cómo logró recuperarse de los momentos difíciles y la importancia del trabajo voluntario en su crecimiento. Esta mezcla constante de dolor y alegría en la vida del personaje, así como en nuestras vidas, sirvió para impulsarlo a construir su jornada a través de la vida.

En un momento de tantos suicidios en el planeta, ¿cómo puede la obra contribuir a mitigar este gran flagelo social?

Cada 40 segundos una persona se suicida en el mundo y, según los estudios actuales, las capas más afectadas son los jóvenes y los ancianos. Hay varias razones que llevan a la persona a la depresión y, en consecuencia, a pensar en poner fin a la vida. Como el libro tiene un formato de novela con una historia que puede involucrar a personas, sin cuño religiosa o de autoayuda, con una lectura fácil y ágil, imagino que se tiene la posibilidad de abarcar a un gran número de lectores que aún no tienen conocimiento o no le dan su debido valor al tema. Por lo tanto, estas personas pueden tanto ayudar como ser ayudadas en los momentos más difíciles de la vida.

¿Algo más que quiera añadir?

Preparé una conferencia sobre la Valoración de la vida con datos estadísticos y enseñanzas de la Doctrina Espirita y, en algunos lanzamientos, he organizado la presentación de esta conferencia antes de hablar del libro y firmar autógrafos. Esta conferencia ha enriquecido al público sobre el tema y así ha atraído más atención hacia la lectura de este libro y de otros mencionados a continuación:

Vivir es la mejor opción (André Trigueiro)

- Suicidio, el fracaso de la Razón (Luiz Gonzaga Pinheiro)

- Memorias de un Suicida (Yvonne do Amaral Pereira)

- El Cielo y el Infierno (Allan Kardec)

- El Libro de los Espíritus (Allan Kardec).

Sus palabras finales.

Estoy muy agradecido por la oportunidad que tuve de escribir este libro y espero que pueda cumplir la misión de ayudar.

 
Traducción:
Ricardo Morante
rmorante3@yahoo.com

 

     
     

O Consolador
 Revista Semanal de Divulgação Espírita