Especial

por Charles Kempf e Michel Buffet

Análisis tipográfico de las siete primeras ediciones de La Génesis, de Kardec

La denuncia de Henri Sausse y el manuscrito original del médium Desliens
 

Por una cuestión de espacio el artículo original de autoría de los franceses Charles Kempf y Michel Buffet (1) fue dividido en dos partes. En la edición pasada de esta revista, reproducimos la 1ª parte del artículo, focalizando los estudios tipográficos sobre las siete primeras ediciones francesas de La Génesis y también informaciones sobre las gráficas utilizadas. En esta edición, incluímos la parte esencial de la denuncia de Henri Sausse y la parte final del artículo focalizando el manuscrito del médium M. Desliens que también fue alterado en una futura publicación en Obras Póstumas.
 

Encontramos otra fuente sobre este asunto, en un manuscrito de Allan Kardec, transcrito abajo, de una comunicación recibida por el médium A. Desliens. Esta comunicación fue publicada por P. -.G. Leymarie en la Revista Espírita del 15 de marzo de 1887 y en Obras póstumas en 1890, pero con adulteraciones comparadas a este original por Allan Kardec. (2)
 

 

Eso reduce mucho la confianza que podemos depositar en P.-G. Leymarie, que aparentemente tenía interés en continuar escondiendo cualquier adulteración de su parte en la 5ª edición de La Génesis. 
“22 de febrero de 1868. (Médium M. Desliens). Consejos sobre La Génesis:
Permitame algunos consejos personales sobre su libro La Génesis. Yo pienso que, como usted hace, el debe pasar por un arreglo que lo hará ganar valor en términos metódicos; pero también le aconsejo revisar ciertas comparaciones de los dos primeros capítulos, que, sin ser imprecisos, pueden ser ambíguos, y que pueden ser usados contra usted en el ataque de las palabras. No quiero indicarlos de una manera más especial, pero, analizando cuidadosamente el segundo y tercer capítulos, ellos ciertamente lo sorprenderán. Nosotros cuidamos de su investigación. Y apenas una cuestión de detalle, sin duda, pero los detalles a veces tienen su importancia; es por eso que encontré útil llamar su atención para ese lado.
Pregunta. En la reimpresión que vamos a hacer, gustaría de añadir algunas cosas, sin aumentar el volumen. ¿Usted cree que existen partes que podrían ser removidas sin inconveniencia? 
Respuesta. Mi opinión es que no hay absolutamente nada que quitar como doctrina; todo es útil y satisfactorio en todos los aspectos; pero también creo que usted podría, sin inconveniencia, condensar aun más ciertas ideas que no precisan de desenvolvimiento para ser comprendidas, ya habiendo sido esbozadas en otro lugar; en su trabajo de reorganización, usted conseguirá eso fácilmente.
Debemos dejar intactas todas las teorías que aparecen por primera vez a los ojos del público; no quite nada como ideas, repito, sólo corte apenas, aquí y allí, desenvolvimientos que no añaden nada a la claridad.
Usted será más conciso, sin duda, más igualmente comprensible, y es el terreno así adquirido que usted podrá tener que adiccionar elementos nuevos y urgentes. Es un trabajo serio para esta revisión, y le pido que no espere demasiado tarde para hacerlo, es mejor que esté preparado antes de la hora de que tuviese que esperar después de sí.
Por encima de todo, no se apresure. A pesar de la aparente contradicción de mis palabras, usted me entiende sin duda. Comience trabajando prontamente, pero no quede por mucho tiempo. Tome su tiempo; las ideas serán más claras y el cuerpo ganará menos fatiga.
Pregunta. La venta tan rápida hasta ahora va a calmarse, sin duda; es el efecto del primer momento. Entonces yo creo que la tercera y la cuarta ediciones van a tardar más tiempo; no obstante, como lleva un cierto tiempo para revisión y reimpresión, es importante no ser cogido de sorpresa. ¿Usted podría decirme aproximadamente cuánto tiempo en adelante yo dispongo, para obrar de acuerdo?
Respuesta. Usted tiene que esperar un flujo rápido. Cuando le dijimos que este libro sería un éxito entre sus éxitos, oímos éxito filosófico y material. Como usted puede ver, estábamos seguros en nuestras previsiones. “Esté listo en todos los momentos; será más rápido de lo que usted supone.”
Ese texto confirma varios puntos fundamentales en nuestro análisis:
- Allan Kardec pretendía revisar La Génesis, pero sin urgencia;
- El flujo rápido de las dos primeras ediciones (2.000 copias);
- Que Kardec pretendía una 3ª y 4ª edición (y no una 4ª y 5ª edición, transcrita por P.-G. Leymarie...), así como una reedición (2.000 copias impresas en Febrero de 1.869).
Este último punto sugiere que Kardec encontró que la primera impresión daría cuatro ediciones, no tres y que ocurrió en el inicio de 1869 con el agotamiento de la tercera edición, antes de haber terminado todas las revisiones que previera, decidiendo una nueva impresión que dio la 4ª edición, idéntica a las tres primeras. En ese medio tiempo, él había consagrado, bajo la influencia de los espíritus, y como puede ser visto en la Revista Espírita en el intervalo, su energía en la preparación del proyecto de 1868, con consejos valiosos para su sucesión, y se preparó para su jubilación en la Villa Segur y la transferirá de la librería para una nueva dirección, que sería al inicio de abril de 1869 a la Rue de Lille. Él estaba definitivamente planeando terminar las revisiones después de esta transferencia y su mudanza.
La denuncia de Henri Sausse 
Para completar ese análisis reproducimos textos de la denuncia hecha por Henri Sausse en el artículo “Una infamia”(3), publicado en la revista Le Spiritisme, 2º año. N. 19. 1ª Quincena, diciembre de 1884:
“[...] No sé si todas las obras de Allan Kardec fueron manchadas por manos sacrílegas, pero me di cuenta de que hay por lo menos una, La Génesis, que sufrió importantes mutilaciones. Chocado por estas tres palabras: Revisada, Corregida y Aumentada, colocadas debajo de la quinta edición, tuve la paciencia de confrontar, página por página, línea por línea, esa quinta edición con la publicada en 1868 y que yo había comprado en el momento de su publicación. El resultado de mi trabajo es este. Al comparar los textos de la primera edición con los de la quinta, encontré que 126 pasajes habían sido modificados, añadidos o suprimidos. De ese número, once (11) fueron objeto de una revisión parcial. Cincuenta (50) fueron añadidos a sesenta y cinco suprimidos, sin contar los números de los párrafos cambiados de lugar, ni los títulos que fueron añadidos. Todas las partes de ese libro sufrieron mutilaciones graves, en mayor o en menor grado, pero el capítulo XVIII: `Son llegados los tiempos´, es el que fue más maltratado; las modificaciones que se producían en el lo volvieron casi irreconocible.
Ahora, me direis, ¿quién son los culpables? ¿Cuál fue el motivo de esas maniobras? Resaltaré, en la primera edición de La Génesis, solamente un único pasaje de los que fueron suprimidos; será suficiente que lo indique para colocaros en condiciones de juzgar quién debería sacar provecho de esa infamia.” 
Conclusión 
En la conclusión de este infeliz debate, no hay nada como seguir el consejo que encontramos en nuestra propia filosofía espírita, especialmente el principio de la precaución, ilustrado por el Espíritu Erasmo, en El Libro de los Médiums, capítulo XX, nº 230: “[...]En duda, absténgase, dice uno de sus viejos proverbios; por tanto, apenas admita lo que es obviamente para usted. Así que una nueva opinión aparece, si le parece dudosa, pásela por la criba de la razón y de la lógica; lo que la razón y el buen sentido refutan, rechácela valientemente; es mejor rechazar diez verdades que admitir una única mentira, una única teoría falsa. [...]”
Los elementos presentados consisten en una convergencia de evidencias en el sentido de adulteración por P.-G. Leymarie. Duda siendo aun mayor de lo que legítima, Le Mouvemente Spirite francophone decidió publicar a partir de ahora La Génesis según las cuatro primeras ediciones, realizadas en el tiempo de Allan Kardec. También permite evitar que, en el caso de comprobación definitiva de la adulteración, sea acusada de haber violado la Convención de Berna, incorporar en las leyes de la mayoría de las naciones, que preserva, sin limitación de tiempo, el derecho moral de los autores, en este caso el proprio Allan Kardec.
Además de eso, es necesario luchar implacablemente contra el personalismo y los conflictos de interés dentro y especialmente en la dirección del movimiento espírita, para no repetir este episodio “Leymarie”, siempre según el Espíritu Erasmo contenido en los libros de la filosofía espírita, y siempre según el Espíritu Erasmo, en El Evangelio según el Espiritismo, capítulo XX, ítem 4:”P.:¿Si muchos de los llamados al Espiritismo son engañados, cuál es la señal para reconocer a aquellos que están en el camino cierto? R.: Usted los reconocerá entre los afligidos a quien ellos trajeron consuelo; usted los reconocerá por su amor por el prójimo, su abnegación, su desinterés personal; usted los reconocerá finalmente en el triunfo de sus principios, y el les dará la victoria, pero aplastará a aquellos que distorcionen el espíritu de esta ley y hacen de ella un punto de partida para satisfacer su vanidad y ambición. (Erasto, ángel guardían del médium. París, 1863.)

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(1) Tradução LMSF de: Kempf, Charles; Buffet, Michel. Analyse typographique des sept premières éditions de La Genèse d’Allan Kardec. Revue spirite. Supplément spécial de fin d’année. 161o année. 4ème trimestre 2018.
(2) Esta mensagem foi incluída com cortes e alterações em Obras póstumas, organizada por P.G.Leymarie, e publicada em 1890: 2a parte, Cap. “A minha iniciação no Espiritismo”, ítem “Minha nova obra sobre A Gênese”.
(3) Os autores Kempf e Buffet reproduziram a denúncia do biógrafo de Kardec, Henri Sausse , onde relaciona as deturpações na edição de A Gênese de 1872, e também as prolongadas discussões em correspondências e artigos entre o biógrafo e Leymarie. No presente artigo foi reproduzida apenas a principal conclusão de Sausse. Disponível: Enciclopédia Espírita: www.spiritisme.net; Goidanich, Simoni Privato. O legado de Allan Kardec. Ed.USE-SP, 2018.

                  
Traducción:
Isabel Porras
isabelporras1@gmail.com

 
 

     
     

O Consolador
 Revista Semanal de Divulgação Espírita